miércoles, 24 de agosto de 2011

LA LEVEDAD DEL PÁJARO


Aprender la levedad del pájaro.
Sacar los pies del nido y encontrar
que fuera el mundo es limpio
y el cielo es amplio
y no nos queda nada
por lo que valga la pena no amar.

Aprender
la levedad del pájaro. Respirar.
Sentir cómo pasa el aire
por todas las esquinas del cuerpo,
lo más parecido a volar
que puede hacer una mujer
como yo,
con el corazón
pegado a tierra.
Desafiar
la gravedad
como el que desafía
una norma, aprender
la levedad del pájaro.
Olvidar que las cosas pesan
y echarlas al aire,
quedarse quieto y ver
cómo
les nacen
alas.
Lo más parecido a volar
que puedo hacer,
yo que tengo
los pies
de plomo.

Aprender
la levedad
del pájaro.

LAURA CASIELLES

2 comentarios:

  1. Entiendo el verso como una metáfora de la libertad. El hecho de volar es desprenderse de las cargas impuestas por la moorfología del cuerpo.

    "Sentir cómo pasa el aire..."

    Realmente se necesita muy poco para ser feliz.

    No conocía a Laura Casielles, quizá porque mis tendencias líricas se pierden en las formas clásicas de Bécquer sobre todo y de Lope de Vega y Quevedo en gran parte. Ha sido un descubrimiento agradable hacerlo desde tu bonito blog.

    Me pasaré siempre que pueda para ver qué nuevas maravillas compartes con los que quieren leerte.

    Un saludo cordial.

    ResponderEliminar
  2. Muchísimas gracias, Juanjo.

    Tuve el placer de conocer a Laura personalmente porque tenemos un amigo en común. No hablé demasiado con ella pero los que la conocen hablan maravillas de su persona, de su obra ni te cuento.

    Un abrazo

    ResponderEliminar